No es nada nuevo que las personas y organizaciones hagamos nuevos juegos de palabras para sacar modas y tendencias, con el fin de hacer dinero al respecto. En un lado tenemos los “sustantivos”: empresa, marketing, branding, internet, innovación, research… y en otra, los “adjetivos”: social, open, 2.0., experimental, action… soy de los que me irritan esta facilidad con la que creamos términos vacíos e idealistas y los convertimos en los hijos que parieron a sus madres.

Para que el Branding Abierto no sea un término que caiga en el mismo saco, os propongo entenderlo como una manera de entender la estrategia de marca, la cual se basa en el paradigma de la Innovación Abierta y surge como consecuencia de la evolución de la marca que clasificamos en 3 fases:

1. LA MARCA ANALÓGICA

En una primera etapa pre web-social, las marcas tenían el total control sobre los contenidos o outputs que se volcaban sobre la identidad de marca, habiendo menos turbulencias entre la identidad y la imagen. Los medios de comunicación tradicionales y unidireccionales son los que funcionan: la televisión, radio, publicidad en buzones… La marca es entendida como mera identificación y protección de derechos intelectuales.

2. LA MARCA 2.0

El salto de la marca analógica a la marca 2.0. sucede a la vez del cambio de la web a la web 2.0., entendiendo este último como un cambio más de tecnologías que de filosofía y comportamiento. La web 2.0. supone que la tecnología permite una interacción bidireccional. Se democratizan las tecnologías y supone el comienzo de un cambio en las relaciones interpersonales (bares del siglo XXI) y la gestión empresarial. El usuario pasa a estar siempre conectado a la red e internet se conecta a todo tipo de dispositivos pasando de ser un canal más (de venta, de distribución, comunicación…) a convertirse en una plataforma que impregna la vida de las personas. Las organizaciones en general y los responsables de marketing y marca en especial, son conscientes de que el aumento de interacción entre personas influyen en la marca y que la influencia de su target externo aumenta. El target interno, los trabajadores de nuestra organización, además, también comienza a participar en esas bien creando contenidos relacionados con su profesión, como contenidos extralaborales; los cuales también influyen sobre la imagen de su organización. Las marcas saltan a las redes sociales pero la mayoría no tiene una estrategia fija, no comprende los valores de la red; algunos incluso son escépticos sobre la potencialidad de la misma.

El community manager es un concepto hueco que se pone de moda, centrado en las herramientas SEO, medición… etc. y no en la estrategia. Los técnicos ven una potencialidad técnica para organizar la información, a medir con cada vez más variables y precisión, a conocer quiénes son los más inlfuyentes, qué factores tiene en cuenta Google a la hora de posicionarnos en su buscador… pero todavía resulta todo demasiado emergente y no hay un rumbo definido en la mayoría de las organizaciones.

3. LA MARCA ABIERTA

El Branding Abierto es lo que entendemos en un tercer estadio cuando se le añade un componente estratégico basado en la premisa de la co-creación. En esta etapa se toma como definición de marca esa mezcla entre identidad e imagen, en la que influyen tanto los artefactos que lanza la marca como las percepciones y inputs que genera el target externo a la sección correspondiente a gestionar la marca. Desde las diferentes visiones o autores que se puede interpretar la gestión de la marca en este nuevo escenario, la marca abierta se puede describir usando el embudo de la innovación abierta, incorporando inputs generados por autores fuera del departamento o agencia encargada de gestionar la marca, al embudo que direcciona los inputs generados por dichos responsables hacia crear una imagen de marca. Si en el caso de la innovación abierta es, como dice Aitor Bediaga, pasar “de tener el mejor departamento de innovación del mundo a tener el mundo como departamento de innovación”, en el caso del branding es pasa de tener la mejor departamento o agencia de branding del mundo, a tener el mundo como departamento de branding. El branding basado en la gestión de la identidad tiene que evolucionar a gestionar también la imagen y los imputs generados por los stakeholders externos a la marca. La única manera posible de llevar a cabo esa misión es a través de un enfoque relacional con nuestro target, entendiendo este último no sólo como nuestro cliente objetivo, sino como aquellos influenciadores de nuestra marca tanto externos como internos. Las marcas se dan cuenta del potencial de generar contenidos (en sus diferentes formatos) e influir a la marca que tiene el target. Por tanto debe de seguir unas pautas abiertas de actuación en dos ámbitos:

  • Por otra, volcar voluntariamente esos imputs generados por el target y que forme parte de la estrategia de marca, haciendo hincapié para ello en la relación marca-consumidor. La relación marca-consumidor es el centro donde se debe centrar la actuación de marca, creando interacción e identificando a dichos autores o modificadores de contenido que realmente influyen en la marca y tratando de asociarse con los mismos o creando mecanismos para hacerles partícipes.

El target lo podemos clasificar en 4 escenarios principales, de los cuales identificamos diferentes subgrupos o áreas en los que podemos trabajar la marca desde una perspectiva abierta.

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